jueves, 30 de junio de 2011
Las 03:10 (segunda parte)
Las imágenes en la televisión, mostraban a la gente en la calle desorientada, preguntándose qué es lo que pasaba. Una calle aún oscura, porque claro, era madrugada. El movilero entrevistando a distintos vecinos tratándo de evidenciar un estado de perplejidad, el cual yo portaba del mismo modo.
- Increíblemente, no sólo todos los relojes del país se han estancado en esa hora, sino que el planeta pareciera haberse detenido también ya que han pasado cuatro "supuestas" horas desde que se marcaron las 03:10. Todos estamos conmocionados porque no sabemos qué es lo que está pasando, y no tardará en invadirnos el pánico si es que nadie nos da una explicación al respecto- comentaba el periodista desde la televisión.
Rápidamente, me visto con lo primero que tenía a mano y salgo a la calle. Como de esperar, vuelvo a pisar el bebedero del gato pero esta vez con zapatillas y ya casi vacío por las dos veces previas en que lo había pisado. Lo lleno nuevamente, colocándolo esta vez en otro lugar alejado de mi torpe paso.
Salgo a la calle, y observo a la gente yendo de un lado a otro, hablando entre ellos con caras muy preocupadas. El Viejo Toronja, mi vecino de al lado, un hombre de unos 70 años que vive sólo, gruñón, pesado, con olor a brócoli, pero buena gente, se encontraba en la puerta de su casa.
- Disculpe, Don Toronja ¿Sabe que carajo está pasando?
El hombre me miró con cierto aire de superioridad.
- Y, pibe. Lo que siempre anticipamos, el mundo se va a la mierda. Y por supuesto, todos estábamos boludeando. Ahora no sabemos qué va a pasar, el tiempo se detuvo.
- ¿Algo así como el fin del mundo?
- No seas boludo, esas cosas no existen.
Es difícil tratar de entablar un conversación con Don Toronja, pero nunca deja de ser divertido. De todos modos, camino hacia la esquina en busca de más respuestas (o un poco más centradas) La calle estaba oscura, como siempre lo es a las 03:10. Gente en la puerta de su casa con la radio, esperando por algún indicio. Algunos en sus casas prendidos al televisor, conla misma intención. Pero todo es raro, muy raro. Logro cruzarme con El Roque, un amigo del barrio, de toda la vida. Al verme, me saluda.
- ¿Cómo andas, loco?
- Justamente... loco con todo esto. No entiendo nada
- ¿Viste? Que bardo, man. No se que pasa aca, todo se tildó a las 03:10. Intenté modificar los relojes de mi casa, pero parece imposible. Es cómo si el destino se hubiese tildado automáticamente, condenándonos a vivir bajo las fuckin' 03:10. Y cómo por arte de magia, no se pueden modificar los relojes.
- Qué raro, esto si es desconcertante ¿Hace mucho te despertaste?
-Nahhhh, yo estoy de gira. Me fui al bar ese, "Eructo de Caimán" a pasar la noche...
- Eso es un cabarulo...
- Bueno, sí... pero juro que fui a tomar un cafecito.. y de golpe veo que son las 03.10. Y digo "una horita más y me vuelvo". Pero el tema es que pasó el tiempo, y cuando veo el reloj seguía en las 03:10. Le dije al barman que se le había tildado el reloj, pero miró todos los relojes que tenía alrededor y marcaban la misma hora. Ahí fue cuando me empecé a dar cuenta que algo andaba mal.
- Es como un capítulo de los Expedientes X, re loco.
- Sí, lo más loco, es que en el mundo entero pasó lo mismo.
- ¿Todos se quedaron el las 03:10?
- No, boludo. Todos se estancaron en la hora correspondiente. Evidentemente, el mundo se detuvo.
La verdad es que sonaba lógico y fantasioso al mismo tiempo. Muy surrealista. Pero sin saberlo, me di cuenta que todo apenas estaba comenzando.
sábado, 13 de noviembre de 2010
La barbarie de la civilización

La casona aún es cálida. Pudiendo distinguir la paz compinche, el intercambio de emociones o el respeto mutuo, la distensión es total. En algún lugar de la pequeña Olta, dónde el compadre Felipe Oros refugia a su amigo, su compinche, su brazo.
Desde las andanzas de los fantasmas que acompañan el miedo, aquellos que se hacen llamar fuertes, nobles y civilizados, están sumergiendo las manos en la arena y mirando como esta se les escapa entre los dedos. Eso causa incertidumbre, pero no importa. La casona está armoniosa mientras afuera, estado de sitio.
Los peces grandes suelen tener políticas conservadoras, sin importar las promesas o los sueños justos que se desarrollen en un escenario violento. Esto hace, que el pueblo levante la voz, porque claro, todo es por sus intereses privilegiados.
Así, pareciera que la barbarie es más pacífica que la civilización, o simplemente, todo se trata de un sueño.
Cuando la paz reinaba, la puerta se posee de furia y (que irónico) barbarie. Don Chacho en la mesa compartiendo el desayuno con su hijo y su mujer, contagiado de esa mañana serena, se pone de pie. El mate aún en su mano, era testigo. El capitán Roberto Vera, acompañado de 30 hombres, entra con su mirada estancada en la del Chacho. Le pareció hasta amable, pero lamentablemente no venía a eso. El Chacho, saca su faca (el que desgraciado nace, entre los remedios muere), y se la entrega al capitán: “estoy rendido”.
La casona deja de ser cálida, y un fresco ambiente rodea la escena. El capitán no está acostumbrado a la gente cortés, o a la resuelta pacífica. No sabe lo que es eso.
Un centinela aguarda junto al Chacho en un cuarto de la casona, mientras el capitán hace lo que tiene que hacer… informarle a su superior.
¿Qué mas se puede esperar? La historia nunca fue utilizada para lo que realmente sirve, aprender. Años tras años de derramar sangre, desarmonizando hasta el aire, quebrando almas inclusive de niños. Pareciera imposible soñar con un futuro próspero sin manchar el papel, sobre el cual inmortalizamos las ideas, de sangre. Pero si esto hubiese sido lo ideal, no hubiese sido lo lógico.
Al poco tiempo, cruza el marco de la entrada de la casona el mayor Pablo Irrazábal. Al poco tiempo, el mayor entierra una lanza sobre el pecho del Chacho, indefenso y sin intenciones de atacar. Al poco tiempo, estando el Chacho en el suelo con el pecho atravesado por una lanza, lo acribillan a balazos y le cortan la base de sus ideales: su cabeza.
La cabeza del Chacho fue una macabra exposición durante un tiempo el la plaza de Olta, acumulando moscas y morbo bárbaro. Su esposa, atada con cadenas fue obligada a barrer la plaza de San Juan. El pasto deja de crecer y el aire de hace espeso.
Se han callado las voces de aquella civilización. El mayor responde al gobernador.
El señor Domingo Sarmiento, gobernador de San Juan, el adquisidor del trofeo. Orgulloso de su empeño, su dogma y su liderazgo en la persecución del Chacho le escribe a su colega Bartolomé Mitre: “...he aplaudido la medida, precisamente por su forma. Sin cortarle la cabeza a aquel inveterado pícaro y ponerla a la expectación, las chusmas no se habrían aquietado en seis meses".
Ángel Vicente Peñaloza, murió asesinado el 12 de Noviembre de 1863.
domingo, 10 de octubre de 2010
Las 03:10 (primera parte)
- Qué estamos haciendo exactamente?- pregunté.
Mi amigo me mira con actitud sobrante, como si fuese demasiado obvio.
-Tratando de abrir esta puerta... no parece? Algo debo estar haciendo mal.
-No, no! Ya sé. Pero, para qué?
-Porque del otro lado está el tesoro!
-Qué tesoro?
Algo me parecía confuso. Él parecía compenetrado con lo que hacía. Hasta me pidió una navaja, cosa que me pareció muy extraño. Pero igualmente metí mi mano en mi bolsillo y encontré una. Cómo puede ser? Desde cuándo yo llevo una en el bolsillo? Me quedé mirándola, y preguntándome.
-Qué hago con esto en el bolsillo?
-Dejá de hablar con las cosas y dame eso.
Le doy la navaja a mi compañero, y observo lo que trata de hacer. Luego me doy cuenta que existe algo alrededor nuestro. Y lo único que veo es una habitación vacía, de color verde. Muy oscura, con sólo una luz dando hacia la puerta que, dicho sea de paso, era la única forma de entrar o salir de allí.
-Cómo mierda nos metimos acá?- Fue lo primero que atiné a decir.
-Callate que me parece que se está abriendo!
Con un seco tirón del picaporte, y la puerta se abrió de golpe arrojando a mi amigo, desparramándolo por el suelo.
Veo que desde el exterior entra una luz, ruido y hasta vida. Salgo despacio y la primer imagen que se me presenta es la de un bosque enorme con dinosaurios, rondando por todo el espacio verde. Fuentes de agua, montañas, aves, sol. Un lugar que hasta emanaba paz.
Veo que mi amigo se incorporó y vio exactamente lo mismo que yo.
-Este es tu tesoro?- lo miré como tratando de entender algo de lo que pasaba.
-Qué es esto? Dinosaurios garchando por todos lados?
Cuando vuelvo la vista en el paisaje, veo que eso era cierto. Un velocirraptor dándole murra a un triceratops, chico.. quizás, adolescente (?). Hasta los pterodáctilos en el aire, danzando entre las ramas. Y algunos, hasta chocando con los árboles por darle con tantas ganas.
Pero de golpe siento una luz que choca de frente contra mí. Todo es confuso.
Creo que estuve mucho tiempo en esta posición. La cabeza contra el colchón, dejando que la almohada caiga del otro lado de la cama. Cómo me van a romper las bolas las cervicales en el día....
Me levanto, aún sin encender la luz. Todo es bastante oscuro..... Imagino que el reloj debe estar por dar las 6 am, hace días que me viene pasando. Me despierto dos o tres minutos antes de que suene el despertador, y tener que salir a laburar. Hoy es Miércoles.
Más o menos, por más hecho mierda que esté, sé de memoria el tamaño de la cama como para bordearla y salir por la puerta que está del otro lado. Hasta ahí, vamos bien.
Al salir por la puerta, trato de enfilar hacia la cocina para tomar algo (como decimos en el barrio, tenía "alta papa" en la boca) y de paso, confirmar la hora para saber si me empiezo a desperezar o quizás pueda seguir durmiendo un rato más.
No tomé en cuenta que el gato podía andar por ahí, así que piso su cola lo más tranquilo. Él emite un gemido que lo hacer correr como condenado. Tampoco me cercioré de que estaba el bebedero del gato, el cual pisé. Cuando llego a la cocina, veo el reloj del microondas tratando de enfocar lo mejor posible, pero una lagaña me lo impide. La saco con la mano. Miro por la ventana que da a la calle y veo que es de noche. Momento. Debe faltar para las 6. Miro el reloj del mocroondas nuevamente: 03:10.
Buenísimo. Todavía tengo horas por dormir. Vuelvo a la cama....
No se cuanto cormí. Pero vuelvo a despertarme. Me siento más descansado. Esta vez prendo la luz, y veo el reloj cerca de mi cama: 03:10. Algo anda mal.
Me levanto y enciendo mi celular. El reloj marca: 03:10. Puta madre.
Salgo de la pieza hacia la cocina, sin pisar al gato esta vez, pero volviendo a meter el pie en el bebedero. Puta madre.
Por la ventana de la cocina sigue siendo de noche. Hay un leve movimiento de gente, pero sigue de noche. Miro el mocroondas: 03:10. Algo no cierra. Ya en los trayectos de la pieza a la cocina se fue más de un minuto, y todos los relojes no se pueden confundir....
El combate estratégico
Sin embargo, el desarrollo hace que la ofensiva sea el desarrollo. Si bien, es importante manterse en bloque y no dejar filraciones por esos hábiles soldados que mueven su libertad de una punta a otra, veo cómo las tropas toman fuerzas en la mitad del campo de batalla y, cómo si fuese fácil, aguardan y avanzan.
De vez cuando el soldado de las diagonales se muestra en el meridiano, y apunta con su amenaza particular sobre los peones de la primera fila, los que todavía defienden su muralla originaria. Pero todavía juegan los caballos, que a lo largo de la peripecia se sienten más y más libres no importándoles, si algo se interpone en el trayecto: ellos llegan igual.
Esperando.... ahora Dami tiene que evaluar el mapa, y tomar una desición...
Mientras, espero....
lunes, 13 de octubre de 2008
Heridas que manchan la calle
Era bueno sentir que el clima no se exedía ni en calor, ni en frío. Aún así no sabía que carajo ponerme.
Seguí los pasos de la luz, hasta encontrar tirado (cómo siempre) en la puerta de una casa que ahora es un aguantadero, al viejo Sócrates...... un vagabundo.
- Buenas noche, Sócrates. Qué puedes contarme hoy?-
- Mmmmm, no se.... querés saber que misterios habitan dentro de mi nariz?
- No lo creo.
- Seguro? Mirá que te podés sorprender.
- Segurísimo.
A 4 metros aprox, el viejo Fermín, orinando bajo un árbol sobre una muñeca de juguete que estaba tirada.
- Hey!- exclamó- mirén cómo le doy justo dentro de la boca!!- y allí dirigía el chorro.
El viejo Fermín sufría de ezquizofrenia.... había estado durante14 horas en la calle pidiendo limosna, para que una vez juntada la cantidad necesaria pudo comprar un bat de beisball profesional, el cual, se lo metió por el culo (literalmente) a una señora de 65 años, que después terminó falleciendo camino al hospital mientras los paramédicos trataban de sacarle el bat del culo.
Fermín alegó que una voces en su cabeza le dijeron que tenía que meterle en carácter de urgencia, un bat en el culo a una señora de más de 60 años. Pero fuera de eso, no hubo algún otro caso grave a causa de su enfermedad. Porque no es más que eso.. un enfermo. Cómo un pedófilo...... o un cura.
Yo mantenía las manos en los bolsillos. Había detenido mi andar.
Estabamos ubicados, compartiendo la vereda de la parrilla "El choripan sospechoso". La cual ya tenía unos 2 años de antigüedad en el barrio sin más problemas. Salvo una vez que se quedaron sin morcilla....... extrañamente coincidiendo con el programa de exterminación de ratas por parte de la comuna, el cual no duró mucho.
Robertino, era
el dueño y parrillero. Le decían Caco. Tenía la particularidad de atenderte como el orto, por eso tenía contratada una mesera, que no era más que su sobrina que se había rajado de un reformatorio. Caco solía revolearte el pedazo de vacío, desde la parrila al plato. Casi siempre le atinaba.
Tenía un plato característco, que era "el asado púber". El nombre viene a que la carne te la servían con restos de pendejos, quien sabe de dónde. Pero así y todo es uno de los más pedidos.
Sócrates y Fermín siempre se paraban cerca del horario de cierre de la parrilla, para recibir las sobras...... unos asquerosos.
El olor de los dos era insoportable, peor que otras veces. Así que decidí seguir mi camino.
Siempre busco refugio en mis pasos. El mismo refugio que me aclaró más de una vez mucho enriedos de mi cabeza. Fue caminando que decidí casarme..... y fue caminando, dos minutos después que decidí no hacerlo.
Me sumergí de nuevo en el mundo que cada tanto me escupe hacia esta calle.... esperando volver a verte.
jueves, 9 de octubre de 2008
Ansiedad por lo desconocido
La mutación, por lo general es irreversible... pero se habla de recombinación cuando 2 organismos mutados (en distintos genes) se complementan y dan vida a un nuevo organismo sin mutación. El tema es que esto tiene un probabilidad de éxito muy baja, digamos 1:1000000 (uno en un millón).
Ahora, es posible aumentar esa posibilidad, cuando lo que mutan no son genes, sino realidades totalmente subjetivas, pero peligrosamente contagiosas? No olvidemos que podemos contagiar, pero después, aquellos que nos es patógeno, puede tomar distintas formas dentro de cada uno.
El hombre, ama, ríe, se expresa artísticamente..... y hace todo eso porque sabe que va a morir. Pero todavía encontramos algunos que, aunque lo saben, parecen q no son conscientes y dejan escapar toda clase de detalle que hace a la vida, realmente vida.
Me gustaría el día de hoy (09/10/08), llegar a hacer entender eso..... pero lo creo poco probable. Sin embargo, aún creo en puertas abiertas... pero no que estaban abiertas, sino que yo mismo las abrí......
Sé muy bien que la muerte me va a tocar en algún momento... eso me abre otras puertas. El problema es que otro mortal como yo, puede cerrarlas....
"puedo dejarlo en tus manos, mi querida musa?"
