Lo de siempre, aves que vienen... aves que van. Indiferentemente, muestro la cara de la moneda que no sale y camino por los largos pasillos, contemplando las marcas indelebles que va dejando la historia.
Sin embargo, el desarrollo hace que la ofensiva sea el desarrollo. Si bien, es importante manterse en bloque y no dejar filraciones por esos hábiles soldados que mueven su libertad de una punta a otra, veo cómo las tropas toman fuerzas en la mitad del campo de batalla y, cómo si fuese fácil, aguardan y avanzan.
De vez cuando el soldado de las diagonales se muestra en el meridiano, y apunta con su amenaza particular sobre los peones de la primera fila, los que todavía defienden su muralla originaria. Pero todavía juegan los caballos, que a lo largo de la peripecia se sienten más y más libres no importándoles, si algo se interpone en el trayecto: ellos llegan igual.
Esperando.... ahora Dami tiene que evaluar el mapa, y tomar una desición...
Mientras, espero....
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